sábado, 1 de septiembre de 2012

Anónimo

Tarde o temprano, aprenderemos que los amores más grandes pueden terminar en una sola noche. Que los mejores amigos pueden transformarse en grandes desconocidos y que éstos pueden convertirse en grandes amigos. Tarde o temprano, aprenderemos que nunca terminamos de conocer a alguien, ni siquiera a nosotros mismos. Que el ''nunca más'' nunca se cumple, y que el ''para siempre'' siempre se termina. Tarde o temprano, aprenderemos que con Fe y esfuerzo todo se puede: el que quiere; puede, logra y consigue. Tarde o temprano, aprenderemos que el físico se pierde con los años pero los sentimientos no, porque ciertamente el físico atrae, pero es la personalidad la que enamora. Tarde o temprano, aprenderemos el por qué de muchas cosas, aunque a veces haya razones que el corazón no entiende. Tarde o temprano, aprenderemos a querernos más a nosotros, porque nadie vale más que uno mismo, ni siquiera el ser que más amamos. Tarde o temprano, aprenderemos que las palabras se las lleva el viento, pero que los recuerdos siempre se quedarán en nuestro corazón. Y tarde o temprano, lograremos comprender que la vida se hizo para mirar para adelante, porque el tiempo no vuelve y tarde o temprano, todo se puede terminar...

Amar es compartir

El amor de amantes, ambos unen estrechamente los centros intelectuales, emocionales, sexuales y corporales.Si uno tiene una idea, el otro aporta otra que la complementa. Si uno desborda cariño, el otro se convierte en cáliz para recogerlo sin perder una partícula. Si uno se inflama en el calor de la pasión, el otro se agrega entero a la hoguera, dejándose consumir. Si uno ofrece sus brazos, su piel, sus latidos, su materia entera, el otro establece su nido en ese cuerpo que le parece abarcar el universo entero. En el amor se comparten 4 puntos, y no sólo es el lado sexual y corporal. Por eso dicen, aunque suene trillado:


Amar es compartir.